Vortex sempiterno para los elegidos a presidir su propia existencia.
¿Queremos ser un país unido? ¿Lo rogamos a Dios? Ahora podemos, tenemos la oportunidad de serlo. No esperemos que se transforme por arte de magia.
Obviando la bandera norteamericana -por favor- creo que mi punto se entiende. ¿Cierto?